Para preparar la taza de matcha perfecta es necesario prestar atención a los detalles, y uno de los factores más importantes es la temperatura del agua. Si se utiliza agua demasiado caliente, se puede quemar el delicado polvo de matcha, lo que le dará un sabor amargo, mientras que si se utiliza agua demasiado fría, no se podrá extraer todo el sabor del té. Para lograr el equilibrio ideal, es fundamental utilizar la temperatura correcta del agua.
Por qué es importante la temperatura
El matcha contiene compuestos delicados como aminoácidos, catequinas y clorofila, que son sensibles al calor. Cuando se utiliza agua demasiado caliente, estos compuestos pueden descomponerse, lo que provoca una pérdida de sabor y valor nutricional. Por otro lado, el agua más fría no disolverá por completo el polvo de matcha, lo que dará como resultado un té con menos sabor.
La temperatura ideal del agua
La temperatura ideal del agua para preparar matcha es de unos 80 °C (176 °F). Esta temperatura permite que el matcha se disuelva por completo y conserve sus nutrientes y sabor. Si no tienes un termómetro, simplemente pon el agua a hervir y déjala enfriar durante unos cinco minutos antes de usarla para preparar el matcha.
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